¿Por qué estudiar la gramática?
La gramática del árabe marroquí se caracteriza por la sencillez de sus principios. El sistema verbal no tiene nada que ver con los paradigmas tan complicados que encontramos en las lenguas latinas. Iréis comprobando, desde un primer momento, cómo la conjugación es bastante simple y la asimilaréis con facilidad. Se trata de una gramática bastante lógica y podréis reconocer rápidamente la morfología en los textos, orales o escritos, que vayáis trabajando. Para aquellos que habéis estudiado árabe moderno, os daréis cuenta desde un primer momento de lo sencilla que es la del árabe marroquí, esto se debe, entre otros factores, a que es una lengua materna y analítica.
¿Por qué utilizar la transcripción?
Es cierto que la lengua árabe tiene su propia grafía para escribirse. Para el árabe estándar o moderno, sí está normalizada, pero para el árabe marroquí, no lo está, sencillamente porque no es el registro de lengua que se emplea en la educación, la administración o las relaciones internacionales.
También es cierto que lo ideal sería escribir el árabe marroquí empleando la grafía árabe, aunque antes convendría normalizar su escritura. Esperemos que pronto el profesor Abderrahim Youssi publique, como ha prometido, una gramática de árabe marroquí con sus propuestas de normalización.
No obstante, el uso de la transcripción, bajo mi punto de vista, es conveniente, al menos en un primer momento. Los motivos para ello son los siguientes:
- Su sistema silábico, diferente al del árabe moderno, impide la presencia de sílabas abiertas, con excepción de las voces procedentes del registro culto.
- La incorporación de prefijos, sufijos o infijos a una voz, provoca una serie de cambios en la palabra que se traduce en una nueva reestructuración silábica.
- Las vocales breves, al contrario de las largas, suelen estar coloreadas por el fonema que la acompañan, antes o después, llegando a haber bastantes variantes. De todos es sabido, que el árabe moderno o estándar tan sólo tiene tres vocales. Como veréis, he reducido el vocalismo breve a nuestras cinco vocales del español. Se trata de un intento, no diré perfecto, pero sí eficaz, de enseñar en un primer momento el vocalismo de esta lengua que ayuda al discente.
- En los cursos intensivos que he impartido, suelo encontrarme con españoles que se acercan por primera vez al estudio de la lengua árabe, y eligen el árabe marroquí por diferentes motivos, la mayoría de tipo social. No resulta operativo enseñarles a escribir con la grafía árabe, ya que pasaríamos todo el curso dedicados a esta tarea.
Por otro lado, creo que deberíamos ir quitándonos de la cabeza los prejuicios que se tienen al utilizar la transcripción. El primero de ellos, el que pretende que el uso de la grafía latina es una manera de neocolonialismo y el segundo el de los puristas árabes, de cualquier clase, cuyo único argumento es que el árabe se tiene que escribir y enseñar con la grafía árabe.